PRV 234 - El río Cazuma y la gola de Lucino


DATOS DE LA EXCURSIÓN
Fecha: Domingo 13 Mayo 2007
Senderistas: 10 (Amadeu, Belén, Blanca, Elena, María, Marta, Miguel, Paco, Rafa, Jose M.)
Lugar de inicio: Cazuma (Bicorp)
Hora de inicio: 11.35h
Duración: 2h08m
Distancia recorrida: 10.4km (totales, no útiles)
Dificultad: Fácil
Recorrido: Rio Cazuma - Acequia de los Moros - Charco del Garrofero - Charco de los Morteros - Casa de Ernesto - Cueva de la Araña - Casa de Ernesto - Charco de las Máquinas - Casa de Ernesto - Charco de los Morteros - Rio Cazuma

MAPA DE LA RUTA

Cómo llegar:
Salir de Valencia en dirección Alicante (por el interior). Salir de la autovía en dirección Enguera. Antes de llegar a Enguera, desviarnos en dirección a Anna. Pasamos por Anna, Chella, Bolbaite, Navarrés, Quesa y finalmente Bicorp. Justo antes de llegar a Bicorp, tomar un camino asfaltado que aparece a nuestra izquierda. Seguir este camino en dirección a la Cueva de la Araña. Este camino se convierte en pista de tierra en el último tramo. Dejamos el coche donde encontramos el panel indicador de la ruta.

Descripción de la ruta:
Volvemos unos 30 metros hacia atrás de donde encontramos el panel, y tomamos la pista que sube por la derecha. Al poco, las señales nos adentran por un camino en fuerte ascenso, que durará unos pocos metros. Al subir, giramos a la izquierda y recorremos la montaña por su vertiente sur. Interesante las vistas que nos quedan de las montañas a nuestra izquierda.


El camino sigue bordeando la montaña, y a unos 10 minutos cruza el río. Seguimos recto durante unos 5 minutos, y nos encontramos con una casa en ruinas, donde perdemos las marcas del sendero. Tras buscar infructuosamente por donde transcurre el PR, decidimos bajar a la pista y seguir por ella. Al poco llegamos a una bifurcación, donde la pista sigue recto hacia la Cueva de la Araña (1.5 km) y las marcas del PR nos desvían hacia la derecha. También en este punto, justo antes de la bifurcación, encontramos a nuestra derecha una regata excavada en la piedra maciza: es la acequia de los Moros. A nuestra izquierda ya empezamos a ver algunos charcos donde poder meterse y refrescarse (Charco del Garrofero).



Seguimos por la derecha por un senda de hormigón. En un par de minutos llegamos al Charco de los Morteros, una poza bastante profunda con un agua muy clara. Se llama de los morteros porque hay unos molinos o morteros excavados en la piedra. Este puede ser un lugar ideal para pasar el resto del día, pararse a comer, tomar el sol, etc. Seguimos por la senda de hormigón, hasta que éste desaparece y nos deja enmedio del río. A la derecha divisamos la Casa de Quevedo, que no subimos a ver. Siguiendo por el río, subimos a la izquierda y nos encontramos con el desvío: a la izquierda hacia las Cuevas de la Araña, hacia la derecha la Gola de Lucino. Optamos por ir hacia la Cueva de la Araña. Dada la hora que era, empezamos a descartar realizar el recorrido completo de la ruta.


Seguimos por la senda de la izquierda, que se convierte en una senda de tierra, y que poco a poco va ascendiendo hasta salir a la pista principal. En este punto, a la izquierda nos encontramos con la Casa del Sillero; nosotros tomamos la pista por la derecha, en dirección a la cueva. La pista nos sorprende con un fuerte ascenso, que con la solana que pegaba, se convertía en una interesante prueba de resistencia. El ascenso en sí no es duro (al menos, menos duro que el de la semana anterior a la Rodana Gran por la vertiente norte), y cada uno a su ritmo llegamos a una pequeña planície, donde aprovechamos la sombra de los pinos para recuperar fuerzas (y líquido). Ya estamos muy cerca de las Cuevas de la Araña.



Ahora descendemos hasta el barranco por una senda que discurre entre un tupido y frondoso paisaje, que nos deja ante nosotros con las Cuevas de la Araña. Son tres abrigos, uno al lado del otro, que se asoman al barranco. Los dos primeros están protegidos por rejas, mientras que el último está totalmente ennegrecido por el fuego que alguna vez se encendió dentro. En las dos primeras podemos contemplar los restos de pinturas rupestres, sobretodo destacan las escenas de los animales y la famosa de la recolección de la miel.



Una vez visitadas las cuevas, volvemos deshaciendo el camino por el que vinimos, hasta llegar a la Casa del Sillero. De nuevo, giramos a la izquerda, y llegamos a la bifurcación que nos lleva a la Gola de Lucino. Decidimos avanzar un poco por la pista, rodeados de pinos, fresnos y carrascas. Cruzamos el río por la pista, y al poco llegamos al Charco de las Máquinas. Aquí paramos unos minutos, durante los cuales alguno de nosotros se empeñó en obsequiarnos con un show de lo más peculiar. Desde luego, fue el momento más divertido de toda la ruta.


Tras las carcajadas, decidimos emprender el camino de vuelta, pasando de nuevo por la Casa de Quevedo, y deteniéndonos en el Charco de los Morteros para comer y tomar el sol sobre las rocas. Decidimos regresar al punto donde dejamos los coches siguiendo la pista.

Por último, os dejo esto para que la próxima vez la cantemos todos a coro ;-)

"Do es trato de varón,
Re(s) selvático animal,
Mi denota posesión,
Fa(r) es lejos en inglés,
Sol ardiente esfera es,
La al nombre es anterior,
Si asentimiento es.
Y otra vez ya viene el do, do,do, do..."