El Pirineo occidental - Ruta 4

El Rincón de Belagua


DATOS DE LA EXCURSIÓN
Fecha: Miércoles 1 Agosto 2007
Senderistas: 2 (Jose C., Jose M.)
Lugar de inicio: Rincón de Belagua
Hora de inicio: 9h50m
Tiempo en movimiento: 2h 48m
Distancia recorrida: 10.7 km

Descripción de la ruta:
La ruta comienza en el aparcamiento del Rincón de Belagua. Allí veremos que hay dos caminos que salen del mismo punto. El de la derecha conduce a un pasillo de hayas cuyas ramas se entremezclaban formando un techo que impide la entrada de la luz del sol. Nosotros escogimos el camino de la izquierda, que coincide con el inicio de la ruta SL-3. Este camino transcurre por un camino de tierra que se abre paso entre el hayedo de la zona.



La primera parte de la ruta transcurre de manera plácida siguiendo el camino principal, y sin hacer caso a los desvios que aparecen frecuentemente. Veremos como el suelo está salpicado de pequeñas piñas caídas de los pinos que se intentan hacer sitio entre las hayas. A los 7 minutos (600 m) desde el inicio encontramos una bifurcación, y tomamos el camino de la izquierda. A los pocos metros salimos a un camino de piedras a campo abierto.



Seguiremos recto, aunque el camino gira a la izquierda volviendo a adentrarse de nuevo en el bosque. Dejamos a la izquierda una granja o almacén de grano. Una marca de sendero local en una valla a la derecha nos saca del camino por el que íbamos para dirigirnos al rio (17'). Aquí decidimos dejar el sendero local, y nos aventuramos a seguir el camino marcado por los hitos de piedra. Con estas, seguimos el lecho del río aguas arriba (lo de aguas es un decir). A los 30' dejamos definitivamente el lecho del rio y seguimos por un camino poco definido, ahora ya entre hayas. A la derecha, bien vale la pena adentrarse al bosque de hayas y contemplar su rítmico movimiento al compás del viento.



El camino comienza a subir en pendiente a los 38' desde el inicio. Cruzamos un par de ríos con poco caudal en esta época, y a los 50' aproximadamente llegamos a un barranco. Decidimos seguir un poco más, siempre por un camino ascendente. Cruzamos el barranco, y tras un tramo de senda entre hayas, a la vuelta de un giro a la derecha, nos encontramos con una valla que corta el paso. En este punto decidimos dar media vuelta e intentar completar el sendero local que habíamos iniciado.


Así pues, tras deshacer el camino andado, llegamos al río (1h30m), que esta vez atravesamos en el punto donde dejamos las últimas marcas de SL. Cruzamos unos tablones de madera, pasamos por unas vallas hechas con dos cuerdas para ahuyentar al ganado, y seguimos por una senda llena de helechos a ambos lados. Aquí también comenzamos a ver pinos negros en abundancia. El paisaje resultante era realmente bonito.


Siguiendo las marcas de la senda, vimos que ésta se alejaba mucho del aparcamiento donde habíamos iniciado la ruta. Así que, después de seguir un poco más para ver si la senda volvía, desistimos, y decidimos atajar por nuestra cuenta. Con estas, después de saltar un par de vallas, llegamos a la carretera, que tras 15-20 minutos nos condujo de nuevo al punto de inicio (2h48m).

Ruta con señalización deficiente, fácil (una vez se encuentran las marcas), y corta.

Volver al índice de Escapadas: El Pirineo occidental